A nuestro estilo.

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#Guión3
El juguetero.

(Dedicado a todos los niños curiosos, y a sus abuelos... que cuentan grandes historias...)


Introducción: una pequeña niña esta jugando con una comba en medio de la plaza del pueblo. Frente a ella un anciano esta sentado en un banco observándola atenta.

{Ella se percata y por unos instantes se queda mirándole}

NIÑA: ¿Tú no saltas a la comba?
(el anciano sonríe) 

ANCIANO: Yo ya no estoy para trotes, me hice mayor...
(La niña le mira con curiosidad) 

NIÑA: ¿No jugabas cuando eras pequeño?
(El anciano mira hacia arriba sonriendo)

ANCIANO: Claro, nosotros también nos apañábamos para jugar, cogíamos una cuerda cualquiera, atábamos  dos nudos a cada extremo, y a jugar.
(La niña le mira interesada)

NIÑA: A mi me lo han regalado mis padres , me lo compraron en una tienda que esta cerca de mi casa.

ANCIANO: Bueno, generalmente, siempre es mejor construirte tu propio juguete, pero que te lo regalen, tampoco esta mal.
¿Cuántos años tienes pequeña?

NIÑA: seis años, pero mis papás dicen que parezco más mayor, porque me porto muy bien y siempre hago los deberes que me mandan en el cole.

ANCIANO: Eso está bien, eres una chica responsable.
En ese momento, la madre de la niña, la llama y al ver que habla con el anciano, se acerca)

MADRE: Veo que estas bien acompañada, ¿eh Alicia?
(Mira al anciano con dulzura)
Nosotras nos vamos hasta luego y gracias por entretenermela señor Tomás.

(La madre sonríe, y guiña un ojo con ternura al anciano. A continuación se lleva a la niña de la mano, esta se despide del anciano con la mano y una sonrisa con una pizca de extrañeza por lo acontecido entre el anciano y su madre)

(El anciano sonríe mientras que las dos figuras se van alejando por la plaza)

(La niña mira un momento más al anciano, con la cuerda en la mano, y le pregunta  a su madre)

NIÑA: Mami, ¿ por qué conoces a ese señor?
la madre sonríe, y la contesta)


MADRE: Ese hombre es el que me hacia los juguetes cuando yo era pequeña.
Bueno, a mi y a todos los niños del pueblo.
( la niña mira extrañada a su madre)

MADRE: ese hombre era el juguetero del pueblo Alicia.




-Alba





VACÍO.

Estas sentado, pero realmente no lo sientes. Tampoco te importa. Tus ojos amenazan con cerrarse de cansancio, puede que de sueño a causa de noches en vela en las que solo lágrimas acompañan, pero no te percatas. Casi es gratificante el cerrarlos, y pensar que jamás se volverán a abrir.
Pero lo hacen. Día tras día. En tu contra, haciendo que tengas que ver ese alrededor tuyo que tantas ganas tienes de perder de vista, que parece tan feliz, tan lleno y emocionante como la vida misma, al contrario de ti. 
Y es en ese momento en el que te preguntas si hay algo malo en tu ser. ¿Por qué yo no soy así? ¿Por qué ya no siento nada?
Error mío, si siento. Desesperación.
Se adueña de mi calma, lentamente, tanteando el camino como un ratón en busca de queso en mitad de un salón, pero el ratón encuentra el queso, y lo muerde, una y otra vez, lo araña y lo roñe, y lo destroza hasta su desaparición.
Es como una manta oscura, pero no es cálida ni ligera. Es pesada, tanto que me ahoga, que me aprisiona contra mí misma, que me deja sola.
Todo se achica, pierde su relevancia hasta el olvido. Olvido. ¿Es en ello en lo que caigo yo cada minuto de mi vida?
Y mi cuerpo duele, harto de buscar una solución a un problema imposible. Harto de nadar contracorriente esperando encontrar una rama fuerte a la que sujetarse. Porque las ramas son flojas, son débiles, se rompen y se cansan, te abandonan a tu suerte bajando de nuevo una riada de inmensas profundidades que parecen llevarte al fin.
No hay apoyo. Solo miedo, y luego nada. Desesperación, tras respiración que se convierte en olvido, y luego en no vida. Vacío.
¿Merece todo el arduo trabajo? ¿Merece todas las lágrimas? ¿Merece las mentiras, las sonrisas falsas, los fingidos sentimientos?  
¿Lo merece?

¿Merece la vida tal sufrimiento? ¿Tal vacío?

-Penny



RUMBO SIN CAMBIO.

Es ahora cuando me doy cuenta de que te pierdo que me percato de que me importabas más de lo que creía. Es justo este momento en el que te veo sonreír que me arrepiento de mis actos, de mis palabras, de mis bromas sin sentido de las que tú solo te reías.
Y sé que te estás alejando de mí. Sé que no hay una vuelta atrás. ¡No creerías todas las noches que paso en vela pensando en una forma de cambiar el rumbo de este barco de suicidas que buscan su fin!
Cierro los ojos, y siempre estás ahí, elevando las comisuras de tus labios de esa manera tan característica que ahora rememoro en mis pensamientos y que solo lágrimas atrae.
¿Por qué fui tan tonta? ¿Por qué fui tan ingenua al creer que no estaba enamorada de ti?
Solo eres alguien más, me repetía cada noche, y es en esta misma en la que me lo grabo a fuego ardiente, intentando convencerme de una mentira que sé que nunca creeré.

-Penny


#Guión2
- Celos.

Introducción Alex y Diana eran dos adolescentes de unos 16 años que se conocían desde hace ya un tiempo, los dos se gustaban muchísimo, se podría decir que estaban tremendamente enamorados uno del otro. No estaban juntos, porque eran demasiado orgullosos como para reconocer nada.
Discutían con frecuencia, sobre todo cuando alguno de ellos se acercaba a otra persona del género opuesto...

(Diana estaba hablando animadamente con Raúl, un compañero de clase, ante la mirada furiosa de Alex)
(Rato después se encuentran solos en la clase, después del recreo)

{Diana entra en clase y le saluda sonriendo}

DIANA:  Hola Alex, ¿qué tal?

{Alex mira furioso}

ALEX: ¿A ti que coño te importa?

{Diana se enfada y se cruza de brazos}

DIANA: Pero bueno, ¿tu de qué vas niñato? , ¿Quién te crees que eres para hablarme así?

{Alex sonríe, y mira atento a Diana, acercándose un poco más}

ALEX: Antes te he visto con Raúl... ahora... ¿sois amigos no?

{Diana se acerca a el, esta vez con menos enfado y con una sonrisa maliciosa en la cara, le mira fijamente}

DIANA:Um... vale, creo que entiendo tu mal humor, tienes algún tipo de problema genético severo.

{Alex sonríe, y la vuelve a mirar fijamente, acercándose un poco más}

ALEX: Muy graciosa... problema genético... ¿Qué? , ¿te gusta?

{Diana vuelve a reír maliciosamente y le mira fijamente a los ojos por unos segundos}


DIANA: Sin duda hoy te has levantado completito , ¿eh?... borde, problema genético severo... y ahora, cotilleo. Te felicito Alex, estas que te sales.

{Alex la mira con una media sonrisa}

ALEX: No has contestado a mi pregunta.

{Diana se acerca aún más}


DIANA: claro, me gusta, ¿por qué no?


{Alex se ríe a carcajadas, mientras que avanza hasta llegar a la puerta antes de salir y ante la atenta mirada de Diana, sonríe y suelta}


ALEX:Aprende a mentir muñeca.


-Alba



#Guión
El café

(Un hombre mayor, entra en una cafetería del centro de París, el hombre mayor y con gafas, lleva un largo abrigo, fuera esta nublado y llueve).

{Suena la campanilla de la puerta al entrar, el hombre como cada día, se acerca al mostrador}

Hombre mayorBuenos días, lo de siempre por favor.

{el camarero asiente y en una vieja cafetera le prepara el café}

Camarero:  Aquí tiene, como a usted le gusta.

{el hombre mayor se va tomando el café y mira pensativo a la ventana empañada} 

Camarero ¡Vaya tiempecito! , ¿eh? Y parecía que ya habíamos pasado el invierno, por suerte los expertos dicen que tan sólo es un pequeño temporal.

{el hombre mayor sigue mirando a la ventana pensativo, mientras saborea el café} 

Hombre mayor:  todo en esta vida es temporal pequeño amigo, nada dura para siempre.

{el camarero mira hacia abajo y suelta una pequeña risita}

Camarero:  Bueno eso es cierto todo es temporal, pero hay costumbres en la vida que nunca dejarán de pasar, como por ejemplo que venga usted todos los días a tomar un café.

{el hombre mayor deja de mirar a la ventana  y dejando a un lado el café, mira al camarero con una mirada sarcástica}

Hombre mayor: Ni siquiera eso es para siempre viejo amigo, algún día dejara de pasar, como esta asquerosa lluvia que tanto detestamos...

{sonríe de nuevo y ante la mirada atenta del camarero, sale de la cafetería, la lluvia ha cesado, y el sol se oculta entre las nubes, dispuesto a salir}

{el hombre sonríe y dice para si}

Hombre mayor: tan sólo era un pequeño temporal... 


-Alba





-BRASAS

 Brasas

Dulce y cándida avanza, sonrisa en boca y manos atadas.
Ríe su cara, su alma se queda callada. Parece que piensa.
¿Qué piensa?
Te acoge, te abraza, te dice todo lo que amas.
Llora su cara, su alma se queda callada. Parece que algo pasa.
¿Qué pasa?
Control alcanza, agria y amarga araña tus alas.
Grita su cara, su alma se queda callada. Parece que osa.
¿Qué osa?
Dura coraza, pulida en memorias silenciosas.
Enfurece su cara, su alma estalla. Parece que en algo se basa

¿Qué pasa?... ¿En qué se basa?... ¿En sus brasas?



-Penny



-James y Lily

Ayer me puse creativa, y encontré un dibujo de los míticos James Potter y Lily Evans cuándo eran adolescentes, así que lápiz a mano me puse a dibujar, e hice mi propia versión.
Esto es lo que salió, ¿Os gusta?




-Penny
............

Vuela.

Si dañas tanto como respiras
Si lloras tanto como mientes
Si ríes tanto como gritas
Si miras tanto como duermes
Si odias tanto como amas
Si caminas tanto como vuelas
Si todo es tu nada,
Si tu nada eres tú,
¿Quién eres?

-Penny

.........

~¿Amor?~
Parte 1.


Tick-tack , tick-tack, tick-tack...
Tiempo, necesitaba tiempo.
Quería escaparme de un modo u otro, pero una fuerza contraria a toda la lógica, me impedía hacerlo. Quería correr, quería irme, quería salir de puntillas por la puerta de atrás, y no parar de correr hasta haber llegado a Groenlandia.
Estaba enamorada, y no sabía ni si quiera como explicar esa palabra. Siempre había sido una chica corriente. La típica chica normal, tímida y estudiosa, que no se le pasaba por la cabeza que algo así le pudiera suceder.
Pero entonces le sucedió, y ella ante todo pronóstico, se enamoró de el, ¿qué trágico todo no?
En realidad creo, que estar enamorada es una de las sensaciones, en la adolescencia, más bonitas y extrañas del mundo, supongo que porque con esa edad todo es como una especie de montaña rusa. Al principio todo parece hermoso, las mariposas en el estómago, las miradas, la vista baja, todo ese cúmulo de situaciones que te hacen enrojecer, y aún así, ¿qué sucede cuando n
o está todo bajó control? ¿Qué sucede cuando esa persona no te quiere? , o peor, ¿Qué sucede cuando no sabes si esa persona te quiere?
Creo que en estos casos, la incertidumbre es lo peor que puede pasar.
Esa es otra sensación completamente diferente. Por una parte quiero escapar, y por otra se que no puedo.
Se que suena extremo, pero tenía la sensación de que o entraba en su vida o nunca podría salir de ella.
Aún así, allí estaba yo, feliz e incomprendida, tanto por la incertidumbre como por la falta de experiencia.
Y allí seguía el tick-tack del reloj, ese maldito reloj... que por más que le grito no sabe esperar.
                   

Alba Blanco.
 

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